Naturalmente:
¿Qué es lo natural? Tomemos como natural aquello que es propio del hombre, lo que su naturaleza produce. La mayoría de gente opina que lo natural es lo bueno, que debemos preferir lo natural a lo artificial, de hecho, este argumento se puede usar incluso como reclamo publicitario.
A partir de esta consideración, catalogamos ciertas cosas como antinaturales: homosexualidad, suicidio o racismo, pero esto depende del punta de vista del que se considere. La enfermedad se podría tomar como antinatural, pues un órgano del cuerpo no realiza su función normal. Lo cierto es que no lo es, pues la naturaleza propia da lugar a enfermedades. La homosexualidad es un trastorno de la orientación sexual del hombre provocada por diversas causas, si lo tomamos como enfermedad, no podemos decir que sea antinatural aunque haya quien lo considera mala. Así , llegamos a cosas como el suicidio, que contradice el instinto de supervivencia o el racismo, que consiste en clasificar a los humanos según sus rasgos físicos. Incluso el maquillaje, las uñas postizas y las operaciones estéticas son antinaturales. No todo lo natural es bueno, ni lo antinatural es siempre malo.
Hay cosas que únicamente el ser humano puede hacer, como quitarse la vida o abstenerse de tener relaciones sexuales por una razón religiosa. Entonces, estas cosas son antinaturales en general, pero no para el ser humano. El hombre tiene una naturaleza propia que proviene de su inteligencia y voluntad y le diferencian del resto de animales de forma cualitativa; el potencial del ser humano supera con creces la animalidad que existe en él haciéndole capaz de lo que sería naturalmente ilógico.
"la naturaleza humana cambia, es lo único que sabemos de ella"- Oscar Wilde.
Pedro L.
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miércoles, 27 de febrero de 2013
martes, 12 de febrero de 2013
Poderes.
Poderes.:
Imagina que te dieran a elegir entre uno de estos poderes: hacerte invisible, teletransportarte, volar , tener la respuesta a un millar de preguntas o, en cambio, quedarte como estás.
Nunca te fíes de alguien que quiere ser invisible. Si tu mayor deseo es que nadie te vea es porque algo malo tramas, no tienes seguridad en ti mismo o se te ha olvidado quitarte el pantalón del pijama antes de salir de casa. En cuanto a los que quieren poder teletransportarse o volar les diré lo mismo: molesta. Imagina que tienes un amigo graciosete que además sabe volar o que te deja colgado en mitad de una conversación, tampoco confíes en uno de estos. Respecto a conocer un millar de preguntas, creo que es la más útil de todas y te solucionaría la vida, pero sería muy aburrido saber todo tu futuro y, la verdad, hay veces que no es agradable conocerlo; tendrías tu vida planeada y eso a nadie le gusta.
En conclusión, los poderes están sobrevalorados. Mejor me quedo como estoy aunque tenga que ir a todos los sitios en metro y no sepa que me van a preguntar en el examen de historia.
"El poder sin límites es un frenesí que arruina su propia autoridad"-Fenelón.
Pedro L.
Imagina que te dieran a elegir entre uno de estos poderes: hacerte invisible, teletransportarte, volar , tener la respuesta a un millar de preguntas o, en cambio, quedarte como estás.
Nunca te fíes de alguien que quiere ser invisible. Si tu mayor deseo es que nadie te vea es porque algo malo tramas, no tienes seguridad en ti mismo o se te ha olvidado quitarte el pantalón del pijama antes de salir de casa. En cuanto a los que quieren poder teletransportarse o volar les diré lo mismo: molesta. Imagina que tienes un amigo graciosete que además sabe volar o que te deja colgado en mitad de una conversación, tampoco confíes en uno de estos. Respecto a conocer un millar de preguntas, creo que es la más útil de todas y te solucionaría la vida, pero sería muy aburrido saber todo tu futuro y, la verdad, hay veces que no es agradable conocerlo; tendrías tu vida planeada y eso a nadie le gusta.
En conclusión, los poderes están sobrevalorados. Mejor me quedo como estoy aunque tenga que ir a todos los sitios en metro y no sepa que me van a preguntar en el examen de historia.
"El poder sin límites es un frenesí que arruina su propia autoridad"-Fenelón.
Pedro L.
lunes, 21 de enero de 2013
Pura anarquía.
Pura anarquía.:
La vida me hizo tres regalos muy acertadamente: soy un desordenado militante, pesimista y tengo un irritante talento para cambiar de opinión más que de calcetines.
Cualquiera que me conozca algo, sobre todo profesores y compañeros, conocen mi proverbial desorganización e intentan inúltimente corregirla, debe ser que les sobra tiempo. Ha habido grandes desordenados en la historia a los que le debemos mucho; nadie le reprochaba a Picasso el desorden en sus cuadros ni mucho menos a Einstein y son admirados por muchos. No son muchos en cambio los que aprecian el desastre de mi armario. Aún así seguiré intentando con perseverancia que alguien lo aprecie.
Mi pesimismo tampoco es despreciable. Más de un amigo ha sido víctima de él antes y después de un examen, viéndose obligado a escuchar mis interminables presagios, dignos de deprimir al más feliz de los humoristas. Por ello, llevo toda la vida escuchando comentarios como "no te preocupes, hay que ser siempre positivo, vivirás más y mejor". Puede que tengan razón en eso, pero dentro de cada defecto hay ventajas: siendo pesimista la vida te suele dar más de lo que esperabas, afrontas antes los problemas, te preparas para evitarlos, dejas de crearte falsas esperanzas y ganas alguna que otra apuesta.
Por último, llegamos al defecto que más quiero cambiar. Todo el mundo tiene una serie de principios máximos que, por honor y lealtad, nunca cambiarán, algo a lo que siempre se aferran para afrontar la vida que les ayuda a discernir lo bueno de lo malo. Bien, yo debo tener un error de fabricación que me lleva a pensar que la mayoría de posturas tienen algo de razonable y al darles la vueltas voy saltando de una a otra sin ningún remordimiento provocando que pueda parecer "incoherente"; mantengo intactactas mis convicciones personales, pero estoy dispuesto a cambiarlas por algo que sea más cercano a la verdad y esta es la gran ventaja.
Pedro L.
La vida me hizo tres regalos muy acertadamente: soy un desordenado militante, pesimista y tengo un irritante talento para cambiar de opinión más que de calcetines.
Cualquiera que me conozca algo, sobre todo profesores y compañeros, conocen mi proverbial desorganización e intentan inúltimente corregirla, debe ser que les sobra tiempo. Ha habido grandes desordenados en la historia a los que le debemos mucho; nadie le reprochaba a Picasso el desorden en sus cuadros ni mucho menos a Einstein y son admirados por muchos. No son muchos en cambio los que aprecian el desastre de mi armario. Aún así seguiré intentando con perseverancia que alguien lo aprecie.
Mi pesimismo tampoco es despreciable. Más de un amigo ha sido víctima de él antes y después de un examen, viéndose obligado a escuchar mis interminables presagios, dignos de deprimir al más feliz de los humoristas. Por ello, llevo toda la vida escuchando comentarios como "no te preocupes, hay que ser siempre positivo, vivirás más y mejor". Puede que tengan razón en eso, pero dentro de cada defecto hay ventajas: siendo pesimista la vida te suele dar más de lo que esperabas, afrontas antes los problemas, te preparas para evitarlos, dejas de crearte falsas esperanzas y ganas alguna que otra apuesta.
Por último, llegamos al defecto que más quiero cambiar. Todo el mundo tiene una serie de principios máximos que, por honor y lealtad, nunca cambiarán, algo a lo que siempre se aferran para afrontar la vida que les ayuda a discernir lo bueno de lo malo. Bien, yo debo tener un error de fabricación que me lleva a pensar que la mayoría de posturas tienen algo de razonable y al darles la vueltas voy saltando de una a otra sin ningún remordimiento provocando que pueda parecer "incoherente"; mantengo intactactas mis convicciones personales, pero estoy dispuesto a cambiarlas por algo que sea más cercano a la verdad y esta es la gran ventaja.
Pedro L.
miércoles, 16 de enero de 2013
Ser humano.
Ser humano.: El hombre es capaz de lo mejor y lo peor.
Construye las armas que lo matan y las drogas que le atan. Es capaz de amar y de empuñar un rifle, de torturar y abrazar, de ofender y perdonar. Por bondad cuida al enfermo y por maldad roba al indefenso.
Todos nacemos buenos por naturaleza, pero también capaces de odiar profundamente y traicionar por pura ambición. La peor persona puede cambiar, en eso está lo genuinamente bello de ser persona. Lo cierto es que no sé en quién vale la pena confiar, pero sé que vale la pena.
"El amor es la vacuna de la vanidad" - Hebbel
Pedro L.
Construye las armas que lo matan y las drogas que le atan. Es capaz de amar y de empuñar un rifle, de torturar y abrazar, de ofender y perdonar. Por bondad cuida al enfermo y por maldad roba al indefenso.
Todos nacemos buenos por naturaleza, pero también capaces de odiar profundamente y traicionar por pura ambición. La peor persona puede cambiar, en eso está lo genuinamente bello de ser persona. Lo cierto es que no sé en quién vale la pena confiar, pero sé que vale la pena.
"El amor es la vacuna de la vanidad" - Hebbel
Pedro L.
sábado, 12 de enero de 2013
Bienvenidos
Bienvenidos: Bienvenidos al país donde el día del trabajador se celebra sin trabajar, la nación de la huelga,el de la siesta y el del conformismo. Es cierto que tenemos problemillas, pero aquí lo importante es ver el fútbol y no darle vueltas a nada más que al balón de oro o a la cantada del portero. Es un sitio donde se deja lo que no te apetece para mañana, a menos que ese día haya partido. Un paraíso para el vago y el político corrupto, que además tienen el privilegio de sentirse orgullosos de ello. De todas formas, aún nos queda el sueño español de ser funcionario o sindicalista, para tal vez algún día acertar en la lotería o que nos caiga una herencia.Aún hay esperanza para nuestro desastre.
Nunca entenderé nuestra fama de vagos fiesteros,en fin, esta vida es más rara que el traje de un torero.
Pedro L.
Nunca entenderé nuestra fama de vagos fiesteros,en fin, esta vida es más rara que el traje de un torero.
Pedro L.
jueves, 10 de enero de 2013
Uniformes.
Uniformes.: Desde que nacemos, nos acostumbran a llevar una serie de uniformes (en el colegio,en el trabajo), pero no son esos uniformes de los que voy a hablar ahora, sino del que llevaremos siempre: el de "lo correcto" que la sociedad decide sin preguntarnos.
Dentro de cada círculo social, se crean una serie de pautas a seguir con la máxima precisión para poder ser considerado "normal". Debemos hablar,vestir y pensar de una manera para ser mejores; no se tiene en cuenta quién eres. Cuando hemos empezado a madurar y buscamos nuestra propia identidad, se suele cambiar este grupo social de forma que aceptamos otras normas que no necesitamos para nada, demostrando que la estupidez humana es algo impresionante. Esto lo vemos cada día al fijarnos en los grupos de personas, maniquís hechos en fábrica que la sociedad quiere que seamos.
Es hora de aflojarse la corbata y pensar por ti mismo.
Pedro L.
Dentro de cada círculo social, se crean una serie de pautas a seguir con la máxima precisión para poder ser considerado "normal". Debemos hablar,vestir y pensar de una manera para ser mejores; no se tiene en cuenta quién eres. Cuando hemos empezado a madurar y buscamos nuestra propia identidad, se suele cambiar este grupo social de forma que aceptamos otras normas que no necesitamos para nada, demostrando que la estupidez humana es algo impresionante. Esto lo vemos cada día al fijarnos en los grupos de personas, maniquís hechos en fábrica que la sociedad quiere que seamos.
Es hora de aflojarse la corbata y pensar por ti mismo.
Pedro L.
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